«He fundado mi causa en nada.» ¿Y si no fueras tú quien posee sus ideas, sino que fueran ellas las que te poseen? Dios, la patria, el Estado, la sociedad, la humanidad, la moral, el deber, la libertad o la revolución: para Max Stirner, cualquiera de estas ideas puede convertirse en algo sagrado, en una autoridad situada por encima del individuo concreto, a la que se exige obediencia y sacrificio. El único y su propiedad no se limita a defender al individuo frente al colectivismo. Va mucho más lejos: cuestiona toda causa que pretenda gobernar nuestra vida. Feuerbach derriba a Dios para colocar en su lugar al «Hombre»; los liberales invocan la libertad; los revolucionarios, la sociedad futura; los moralistas, el Bien. Stirner formula a todos la misma pregunta: ¿por qué debe el individuo vivir y sacrificarse por una abstracción? En el centro del libro se encuentra el Único. No es un modelo ideal, una esencia humana ni una identidad nueva, sino el ser concreto e irrepetible que existe antes de ser reducido a creyente, ciudadano, trabajador, persona moral o miembro de un colectivo. El egoísmo de Stirner no significa codicia, insensibilidad ni aislamiento. Significa dejar de vivir como propiedad de ideas ajenas y recuperar como propios el cuerpo, el pensamiento, las capacidades, las relaciones y la vida. Frente a las comunidades que se presentan como deberes sagrados, propone asociaciones libremente creadas por quienes participan en ellas y que no adquieren poder sobre sus miembros. La «propiedad» del título tampoco se limita a los bienes materiales. Es todo aquello que el individuo es capaz de hacer suyo, usar y transformar, en lugar de venerarlo como una realidad superior. Incluso la verdad, la justicia, el amor o la libertad pueden convertirse en nuevos amos cuando dejamos de servirnos de ellos y comenzamos a servirlos. Por eso este libro continúa siendo tan incómodo y original. Stirner no ofrece un nuevo sistema con el que reemplazar los anteriores: los desmantela, incluidos aquellos que se presentan como liberadores. Obliga al lector a preguntarse qué ideas lo gobiernan, a qué causas entrega su vida y si es capaz de convertirse, finalmente, en su propia causa. Esta edición ofrece una traducción directa del alemán, cotejada con la primera edición y escrita en un español claro y contemporáneo, conservando la provocación, la ironía y la precisión conceptual de Stirner. Una obra para quienes están dispuestos a cuestionar no solo la autoridad, sino también las ideas en cuyo nombre creen haberse liberado.