La Biblia representa una especie de atlas. Es un depósito de historias, un armario lleno de personajes, un escenario donde conviven lo natural y lo sobrenatural, un fascinante laboratorio de lenguajes. Desconocer la Biblia no es solo una carencia desde el punto de vista religioso, sino también una forma de analfabetismo cultural, pues significa perder de vista una parte decisiva del horizonte histórico en el que estamos inscritos. Comprender la Biblia es comprenderse a uno mismo…
Libro fundacional de nuestra cultura y fuente inagotable de inspiración, la Biblia sigue interpelando a lectores de todas las épocas. Esta obra ofrece una guía para adentrarse en sus textos, descubrir la riqueza de sus relatos y explorar algunas de las grandes preguntas que atraviesan la experiencia humana. Una invitación a leer, comprender y dejarse sorprender por uno de los libros más influyentes y fascinantes de la historia.